domingo, 23 de noviembre de 2014

Historia de un amor imposible

                           No pierdan su oportunidad.

Yo soy Andrés, estoy cursando mi último año de colegio y aún recuerdo mi primer amor. Todo sucedió hace cinco años, yo era nuevo en el colegio y apenas tenía unos cuantos amigos, un día que salimos al descanso yo estaba muy distraído por alguien, era la primera vez que la veía pero sentía que la conocía de toda la vida, pasaron algunos meses en los que entablé una amistad con ella. Su nombre era Natalia y la verdad es que nos llevábamos muy bien, pero me enteré de que mi amigo Rubén también estaba interesado en ella pero eso no me preocupaba.
Un día decidimos salir todos a ver una película, yo ya había preparado, todo tenía dinero y estaba todo listo, pero unas cuantas horas antes todos mis amigos me llamaron para cancelar menos Natalia, parecía que hoy era el día perfecto para confesarlo todo.
Después de la película yo no sabía cómo empezar y simplemente no pude decírselo, la dejé en la puerta de su casa y yo me sentía muy mal, no sé qué me pasó, dos días después ella y mi amigo Rubén comenzaron a salir, yo me sentí destruido, no soportaba verlos juntos. Cada beso que se daban era como una puñalada a mi corazón y cinco años después aún siento lo mismo.
Ellos siguen juntos y hace algunos años le pregunté a Natalia si hubiera estado conmigo y me respondió que sí, por eso les recomiendo a todos que no pierdan su oportunidad porque no se volverá a presentar. Yo actualmente estoy con alguien pero sigo amando a Natalia y lo haré por siempre.

Todo ocurre por algo

Espero no volver a equivocarme 

Dicen que todo ocurre por algo, que nada pasa sin tener un propósito, pero aun así hay cosas que pasarán años y no comprenderé.
A mis cortos 16 años conocí a un hombre del cual me enamoré completamente. Sin pensar en nadie más que en nosotros. Era un amor bello, lleno de vida, lleno de sentimientos hermosos, con altos y bajos. Aunque ambos teníamos una corta edad pensábamos hasta la eternidad juntos. Esperamos con ansias que pasaran los años para así tener la mayoría de edad y poder casarnos, vivir lejos y formar una familia juntos, pero las cosas nunca salen como uno planea, siempre hay contratiempos, grandes bloques de tierra que se desploman de la nada. Como si con el tiempo en vez de lograr construir algo estable es todo lo contrario. Se desploma todo y ocurre lo que menos se espera.
Fueron dos años de una hermosa relación, seis meses de ellos vivimos separados, ya que por la institución en la que se encontraba él debía marcharse a otra cuidad del país. Fue larga la espera, las ganas de querer ver a aquel hombre. Ver su cara, besar su labios, acariciar su hermoso cuerpo, entregarnos por completo al amor. Desnudar con cada caricia aquel corazón. Los meses pasaron, ya podíamos estar juntos, faltaban solo tres meses para poder cumplir nuestro sueño más anhelado. Casarnos por el civil y luego por la iglesia. Nos amábamos tanto que creíamos que ni Dios podría separarnos. La falta de comunicación, la pérdida del respeto mutuo fueron algunos de los detonantes que hicieron que nuestra relación se quebrantara.
Con el tiempo nos separamos, quizás los hombres olvidan de manera diferente. Para mí su pérdida era como un luto, quería sumergirme en la soledad, ahogarme en lágrimas. Cortar todo conducto que llevara sangre a mi corazón. Para él fue todo lo contrario, se sentía libre, sin ataduras. Pasó de ser un tipo tranquilo a uno que solo pensaba en festejar. Había pasado un mes y ya tenía una nueva mujer de adquisición. Se paseaba y mostraba en cada red social que teníamos en común.
Decidí buscar nuevos “amigos”, nuevas fronteras, nuevos rumbos. Eliminé todo vinculo con él, desde amigos hasta sus conocidos. La idea era arrancarlo de mi corazón. Comenzar una nueva vida. Era mayor de edad, podía salir sin darle explicaciones a nadie. Conocí a un chico, mucho mayor que yo. Era algo atrevido, todo lo contrario a aquel mal hombre. Quizás quería encontrar un polo opuesto a mí. Alguien con quien divertirme, comenzamos una relación a escondidas. La gente nos veía juntos, pero no sabían que eramos novios.
Un día en la madrugada el insomnio era parte de todas mis noches, consolándome en canciones que calaban el alma. Llega a mi teléfono un mensaje de un familiar de él. No accedía a leerlo, pero la curiosidad fue mayor. De tirada me lancé a leerlo. En mis pensamientos más profundos anhelaba que fuera él quien me hablara, pero NO! él tenía una relación debía estar muy feliz como para hablarme. Pero mi sexto sentido no falló: era él. Era un simple – HOLA SOY LUIS – Mis ojos se llenaron de lágrimas, mi corazón latía hasta poder salirse por la boca. Aquella noche no dejamos de hablar, tenía una rabia inmensa con él, pero a la vez era un amor que fue mucho más grande que todos los sentimientos negativos que sentía. Hablamos un par de meses hasta que nos juntamos. Era el día de mi cumpleaños. Conversamos un poco y comimos algo. De la nada fluyó un beso, un beso de esos que te dicen “Te extrañé”. Fue el beso más largo que jamás había dado. Cuando ya llegué a casa me sentía mal. Cómo había caído en sus garras otra vez. Cómo pude ser tan tonta, engañé a mi pareja por un solo beso que no tendría ningún efecto. No volveríamos a estar juntos otra vez, eso era imposible.
Con mi actual novio nos llevábamos súper bien. Íbamos a todas partes juntos, aun así solo quería arrancarme todos los recuerdos de la cabeza y del corazón. En sus besos buscaba los besos de otro, en sus brazos buscaba consuelos y en su cuerpo solo encontré sexo y no amor. Y sí, quedé embarazada.
Nuestra relación terminó, yo jamás fui mujer como para contarle que le fui infiel, quedamos como amigos, aunque ni él ni yo sabíamos que dentro de mi vientre había un pequeño ser.
Con Luis comenzamos a vernos más seguidos, comenzamos a ser amantes. Y aunque en un principio me sentía miserable comenzó a gustarme ese juego. Él tenía novia, yo era soltera. Fueron prácticamente dos años que fuimos amantes, dos años en los que aun seguía enamorada de él, pero yo para él solo era un juego. Su novia se enteró por mensajes que habían sido enviados desde Facebook, y aunque me ilusioné con pensar que podría él volver a mí, solo me sirvió para darme cuenta de que nunca signifiqué nada para aquel hombre. Dejó de hablarme de un día para otro. De a poco he comenzado a olvidarle. Aunque en acto suicida veo fotos de él recordando aquel hombre del cual algún día me enamoré perdidamente.
Me hice amiga de la cuñada del papá de mi hijo. Ella me contó un poco más de la historia de aquel hombre (Hans es el nombre del papá de mi hijo). Al parecer no era un santo como lo creía, y varias veces en nuestra relación me engañó. No reclamo nada, sería patuda al hacerlo siendo que yo también hice lo mismo, es más, me deja más tranquila al saber que no fui la única. Me arrepiento de haberlo conocido, pero no de haber tenido a mi pequeño hijo Tomás.
Sin buscar encontré a un hombre maravilloso. De apoco lo voy queriendo y me hace sentir bien. Nos llevamos bien y somos bien parecidos en cuanto a carácter. Espero no volver a equivocarme. Como ha sido en ocasiones anteriores

viernes, 7 de noviembre de 2014

Magico

La vida me regalo un deseo

Hace muchos años, mi hermana me llamó por teléfono y me alertó acerca de un programa mediático en el cual los personajes discutían y peleaban en vivo.
Tanta fue su insistencia que encendí el televisor y me dispuse a mirar. En medio de tanta discusión, observé a un hombre muy especial que me llamó la atención. Pero quién sería…
Enfrascada en mi responsabilidad, preparaba mis materias de derecho y por consejo de un compañero me inscribí en una cátedra para cursar los días sábados. Debido a la distancia entre mi domicilio y la facultad, decidí levantarme muy tempranito para comenzar la jornada.
Claro, estaba sola en un aula, había llegado media hora más temprano. Obvio, mi compañero nunca se presentó. inesperadamente entro el primer alumno. Increíble, crease o no era él, ese hombre muy especial al que nunca olvidé.
Sin más me saludó y se sentó delante de mí. Luego llegaron los demás… ( alumnos y docentes). Así comenzó una clase  a la que nunca presté ni la más mínima atención.  Teníamos que formar grupos.  El hombre especial giró y me miró fijamente. Ya no comprendí pero solo escuché un… ¿te molestaría formar grupo conmigo?
No es importante lo que sucedió. Fuimos compis, los mejores, increíbles, siempre me pregunté ¿qué pasó? ¿Fue mi deseo? ?¿Mi motor? Por primera vez creí en todo lo que no se puede creer,  cinco años de mi vida que fueron mágicos. La vida me regaló un deseo, el más profundo. Hacer de ese sueño mi realidad. No es cuento, no es sueño. Fue verdad.


Habra jugado con mis sentimientos

Perdimos el contacto 

Todo comenzó un día que estábamos sentadas en una banca en el colegio con dos amigas más y se acerca un amigo de él y nos dice él te quiere, después vuelve y dice no a ti te quiere por mí, ya pasó el tiempo minutos, semanas, meses y yo le di me gusta a sus  fotos de perfil  y este chico me comenzó a hablar por Facebook, luego me pidió el whatsapp ya se lo di, comenzamos a hablar y él me dice que yo le gustaba y yo le dije que también pero al final todo era de leseo, pero yo empecé  a sentir cosas verdaderas por él ya pero él nunca me contó que le gustaba otra más.
A los meses me enteré y me dio mucha rabia ya y después de hablar dos días me pidió pololeo y yo como estaba perdidamente enamorada de él acepté, nos juntamos al siguiente día en el colegio nos dimos unos besos, pero él era súper distinto por whatsapp y en persona, en persona nunca estaba conmigo pero en whatsapp hablábamos todo el día, nos convertimos en algo inseparable.
Pasó un mes y medio y este niño me dice que estaba confundido y que  nos diéramos un tiempo porque le volvió a gustar la otra y yo le dije bueno, conmigo y con la otra era súper distinto, se juntaban en el colegio y conmigo no, pero él le pidió pololeo y le dijo que no, después de eso me volvió a hablar, ya había pasado un mes de que no hablábamos y como a mí me gustaba todavía también le hablé ya ahí me dijo que me extrañaba y volvimos un 14 de septiembre, pasó el tiempo pero en el colegio no pasaba ni un momento conmigo, yo tenía que ir a verlo a su sala o si no nos veíamos y con la otra era distinto porque él se acercaba a ella no ella a él, entonces pasó el tiempo y cumplimos un mes y no se acordó, ese día en el colegio se juntó con unas niñas de otro curso cosa que conmigo no hacía y llegó el momento y le dije bueno terminemos, y terminamos, me eliminó de Facebook, me bloqueó de whatsapp y perdimos el contacto